El acero inoxidable, el acero revestido y el aluminio tienen aspectos distintos y requieren cuidados diferentes.
Valora el acabado teniendo en cuenta el entorno: la lluvia, los depósitos de suciedad y el contacto habitual influyen en las necesidades de mantenimiento.
Elige siempre un sistema completo adecuado para las condiciones de instalación. El nombre del material por sí solo no determina si es apto para tu balcón.
